Equinos

Equinos, campeones por naturaleza.

Aunque los caballos no son considerados mascotas, es innegable el fuerte vínculo emocional que los une a sus dueños quienes no ahorran esfuerzos al buscar el mejor alimento que les garantice que sus caballos se conservarán sanos y fuertes y al mismo tiempo se mantendrán dóciles y fáciles de manejar.

Estos campeones en el corazón de sus dueños y jinetes necesitan de una nutrición acorde con sus actividades y exigencias físicas.

Nuestra propuesta nutricional considera alimentos especializados que se convierten en suplementos indispensables desde su condición de crías hasta la etapa adulta, apoyando su desarrollo y potenciando aún más las cualidades y características de cada raza.

Desarrollo

Comprende las etapas de vida de los equinos para todas las disciplinas, en sus etapas de iniciación, levante, adiestramiento y cría.

Iniciación: Desde la segunda semana hasta los 18 meses de edad. Se recomienda la suplementación con Campeón Potros.

Levante y Adiestramiento: De los 19 hasta los 36 meses de edad. Se recomienda la suplementación con Campeón pelet o Campeón texturizado.

Cría: Las yeguas de cría comienzan a consumir Campeón Yeguas desde los 36 meses y especialmente el último tercio de gestación y durante la lactancia.

Pruebe nuestro plan de alimentación y compruebe nuestros resultados

  • Campeón Yeguas
    Etapa: Gestación y lactancia desde los 36 meses de edad
  • Campeón Potros
    Etapa: Iniciación y levante, desde 2ª semana a los 18 meses de edad
  • Campeón Adultos Texturizado
    Etapa: A partir de los 18 meses Con trabajo leve
  • Campeón Adultos Peletizado
    Etapa: A partir de los 18 meses Con trabajo moderado

Competencia

Esta etapa comprende los equinos adultos a partir de los 36 meses de edad, que tienen altos requerimientos nutricionales por ejercicio físico exigente en razón de sus actividades periódicas de exposición o competencia.

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  • Campeón Dorado
    Etapa: Equinos adultos desde los 36 meses de edad
  • Campeón Derby
    Etapa: Equinos adultos con trabajo intenso desde los 36 meses de edad
  • Campeón Sal
    Etapa: Equinos de cualquier edad y sexo

Mantenimiento

Para los caballos de poco ejercicio en buena condición corporal, Solla desarrollo la línea Paseo, una línea de alimentos que ayudan a mantener las buenas condiciones en caballos en estado de mantenimiento.

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  • Campeón Paseo Granulado
    Etapa: Equinos adultos desde los 36 meses de edad
  • Campeón Paseo Texturizado
    Etapa: Equinos adultos Multipartículas

Aprende más sobre esta especie y conoce sus características, curiosidades y otros datos de interés.

Generalidades Equinos

Origen del Caballo

El caballo actual, tuvo su origen en un pequeño mamífero herbívoro llamado Eohippus o Hyracotherium, que habitaba en zonas selváticas y pantanos y se propagó hacia Europa en el período denominado Eoceno. Su historia se remonta aproximadamente a unos 55 millones de años. El primer fósil de este ejemplar fue descubierto en Norteamérica en 1867. El Eohippus era un animal del tamaño de un zorro. Medía unos 30 centímetros y tenía cuatro dedos en las patas delanteras con almohadillas y tres en las traseras, terminando cada uno en una uña.

En este mismo período aparecieron a la vez en Norteamérica y Eurasia, diversas especies y géneros relacionados. Las especies euroasiáticas desaparecieron y las americanas dieron lugar durante el Oligoceno al género Mesohippus, del tamaño de una gacela y sólo tres dedos en las patas delanteras y coronas altas. Luego este género evolucionaría al Merychippus, que se expandió desde Norteamérica hasta Eurasia y se transformaría en el Pliohippus, con un solo dedo en sus patas, para luego evolucionar al Equus, al cual finalmente se le atribuye el nombre de Equino.

La evolución del caballo corresponde principalmente a cuatro tipos básicos, de los cuales descienden las razas existentes actualmente: El caballo del bosque, de tipo sólido, con cabeza y cascos grandes, muy posiblemente el fundador de los caballos de sangre fría y razas de tiro. El caballo de la meseta, de tipo más fino, del cual descienden los pequeños y resistentes caballos mongoles semisalvajes. El caballo de la estepa, de un tipo más ligero, origen de razas orientales como el caballo árabe y el barbo, antecesores del pura sangre- y el caballo de la tundra, de tipo grande y pesado, como el yukat proveniente de las regiones polares y que parece ser el único descendiente.

Las evidencias confirman que el caballo fue domesticado hace cinco o seis mil años, tarea que se atribuye principalmente a las tribus nómadas que viajaban a través de las regiones de los mares Caspio y Negro. Las primeras razas domesticadas por estas tribus fueron las siguientes:

Poni celta de Ewart: También conocido como poni Atlántico. Las razas que más se le asemejan son la Exmoor y alguna raza islandesa. Caballo escandinavo de Ewart: Habitante de la zona de Eurasia. Sus semejantes son el poni de los fiordos noruegos, el poni de las Tierras Altas y el caballo de tiro Noriker.

Caballo de Asia Central: Los caballos actuales que más se le asemejan, pertenecen a la raza portuguesa, el Akhal–Teké de Asia Central y el Karabakh. Estos caballos son los antecesores de las razas niseana y bactriana que contribuyeron en un 59% a la creación de los caballos turcos, bactriano y andaluz y en cierta medida al pura sangre inglés.

Caballo del oeste de Asia: Semejante al poni de la zona del mar Caspio y padre del caballo árabe y de algunas razas persas.

A. Un buen amigo del hombre

Los hombres de la edad de piedra, que habitaron el continente europeo, conocieron los caballos y los mataron para alimentarse sin pensar en domesticarlos. Se conoce el aspecto de aquellos animales, porque los artistas prehistóricos los reprodujeron en las paredes de las cavernas: Eran de miembros pesados y crines encrespadas. En la edad de bronce el hombre se dio cuenta de que el caballo podría convertirse en un elemento utilitario de trabajo. En la historia de la humanidad, el caballo se convirtió en una pieza valiosa de una nueva época.

En Europa se usaron en el siglo 2 a. C. Las tribus nómadas de Asia introdujeron durante los 800 años siguientes, los estribos y las herraduras, que se clavaban en los cascos de los caballos. Estos inventos se propagaron al Occidente. Los herreros, que forjaban las herraduras y las fijaban a los cascos, se habían convertido en maestros de esta actividad. Desde entonces los pueblos de diferentes partes del mundo empezaron a criar las castas que mejor respondían a sus necesidades.

Los árabes, que vivían en un país cálido y arenoso, criaron un caballo pequeño y fuerte que podía avanzar con sorprendente rapidez. Un tipo de animal muy distinto se obtuvo en Europa: Corpulento y vigoroso, capaz de transportar a los caballeros pesadamente armados y cargas enormes. Los caballos se convirtieron en un bien tan apreciado que concedieron gran poder a sus propietarios. Tribus árabes belicosas conquistaron a Oriente Medio y a Oriente Próximo y el Norte de África y entraron a España con la ayuda del caballo.

El cuerpo militar predominante en los ejércitos persas y griegos, e incluso entre las hordas bárbaras anteriores a nuestra era, lo constituyó la caballería. Durante la dominación bizantina, época en la que apareció la silla con estribos, Constantino consiguió poner en marcha un ejército de caballería de aproximadamente 150.000 hombres perfectamente montados. En el siglo XIII, los mongoles partieron de Asia Central y gracias al caballo forjaron un gran imperio. De esta manera corceles históricos y legendarios, cobraron fama imperecedera.

En la Edad Media, los hijos de los grandes señores o caballeros de alcurnia, pasaban su infancia y adolescencia sometidos a una estrecha vigilancia y a una constante preparación en la caballería española, considerada como "Escuela de Caballeros". Cuando apenas tenían diez años, eran enviados a los castillos de otros señores a los que servían directamente y de ellos aprendían el arte de ser caballeros. Empezaban por llevar las armas y los escudos, de ahí el nombre de escuderos. Se forjaban hombres y caballeros aptos para la guerra.

En 1519, el caballo regresó a Norteamérica. Hernán Cortés, explorador y conquistador, partió de Cuba a México con 16 corceles. Los pueblos mexicanos se asustaron al ver animales tan extraños para ellos. Los primeros caballos que llegaron a Colombia entraron con Rodrigo de Bastidas por la costa norte en 1524. Fueron 25 yeguas que se dispersaron entre la Guajira y Cartagena.

Posteriormente, Sebastián de Belalcázar, Gonzalo Jiménez de Quesada, Nicolás de Federmán y otros conquistadores, lograron penetrar hasta la Sabana de Bogotá, formando centros de crianza de caballos en excelentes tierras.

B. Los caballos y sus parientes salvajes

Todas las razas de los caballos mencionados provienen de antepasados salvajes. ¿Existen hoy equinos auténticamente salvajes? La respuesta es sí, pero escasean mucho.

En 1881 el explorador ruso Nicolai Mikhalo Vich Przewalski (1839 - 1888) descubrió una reducida manada de caballos salvajes que nunca habían sido domesticados en el límite entre Mongolia y Sinkiang, en el Asia Central. Estos animales reciben el nombre de caballos salvajes de Mongolia o caballos de Przewalski. Los gobiernos procuran protegerlos, pero algunas tribus los cazan para consumir su carne, con la consecuencia de que su número se ha reducido a tal punto que se teme por su extinción. Miden aproximadamente 130 centímetros hasta la cruz y poseen una cabeza gruesa. Otros caballos salvajes son los Mustang de Norteamérica (palabra inglesa derivada de la castellana que significa que no tiene amo), los Brubies de Australia, los caballos de la Camargue de Francia, los Petisos de Islandia y los Petisos de Dartmoon, Exmoor, Dale, Connemara, etc. C. Cuatro especies de asnos salvajes Tres asnos silvestres de Asia y uno de América han logrado sobrevivir. El veloz Onogro recorre los llanos cálidos y secos del centro de Asia, Siria y Mesopotamia, atraído por zonas de clima desértico muy cálido y otras esteparias bastantes frías en invierno. Mide cerca de 110 centímetros de alzada, posee grandes orejas y crin corta, dura y tiesa, y ostenta un pelaje gris rojizo.

Resuelven el misterio del origen de los caballos domesticados

Una nueva investigación publicada en la revista PNAS, científicos indicaron que los caballos domésticos se originaron en las estepas del sudoeste de las actuales Ucrania, Rusia y Kazajstán, en una mezcla con las poblaciones silvestres locales, y que luego se extendieron por Europa y Asia.

Durante varias décadas los científicos no se han puesto de acuerdo sobre el origen de los caballos domésticos. Sobre la base de la evidencia arqueológica, se ha pensado durante mucho tiempo que la domesticación de los caballos se originó en la parte occidental de la estepa eurasiática (Ucrania, en el suroeste de Rusia y Kazajstán oeste), sin embargo, un origen único en una zona geográfica restringida parece contradictorio con el gran número de linajes femeninos en el grupo de genes de los caballos, algo comúnmente asociado a “eventos” ocurridos en una amplia área geográfica.

A fin de resolver esta contradictoria historia sobre el caballo doméstico, los científicos de la Universidad de Cambridge utilizaron una base de datos genética de más de 300 caballos de la estepa euroasiática para ejecutar modelaciones en una serie de escenarios.

Su investigación muestra que el antepasado salvaje extinto de los caballos domésticos, Equus ferus, se expandió fuera del este de Asia unos 160.000 años atrás. También fueron capaces de demostrar que Equus ferus fue domesticado en la estepa occidental de Eurasia, y que los rebaños fueron reinstalados en varias ocasiones con los caballos salvajes que se propagaron a través de Eurasia.

Esta investigación muestra claramente que la población fundadora original de los caballos domésticos se estableció en la estepa occidental de Eurasia, un área donde se ha encontrado la primera evidencia arqueológica de los caballos domesticados. La difusión de la domesticación del caballo difiere de la de muchas otras especies de animales domésticos, ya que los rebaños de propagación se complementaron con locales caballos salvajes en una escala sin precedentes. Si estos eventos de reposición existentes se corresponden principalmente a las yeguas salvajes, se puede explicar entonces el gran número de linajes genéticos femeninos en los caballos domésticos sin tener que invocar múltiples orígenes de domesticación.

Los investigadores proporcionaron la primera evidencia genética de la domesticación en un origen geográfico restringido en la estepa euroasiática, como se sugiere por la arqueología, y demuestran que la gran diversidad femenina es el resultado de los apareamientos posteriores de las yeguas salvajes en los rebaños domésticos.

Tomado de: http://www.bioblogia.com .