SollaBlog

Compartir

¿Se le debe ofrecer o no agua a voluntad a las terneras lactantes ?

Publicado el: 5 Jan 2015

Muchos ganaderos tienen la duda de si se les debe ofrecer o nó agua a voluntad a las terneras durante la etapa de crianza o de consumo de leche.

Está plenamente establecido que la ternera desde sus primeros días de edad debe tener 

acceso a agua limpia y fresca a voluntad y permanentemente. Esto le permite diferenciar 

los dos tipos de líquido que ella va a consumir simultáneamente durante sus primeras 

semanas de vida (leche y agua) y de esta forma se van a evitar consumos desbordados e 

innecesarios de agua los cuales se presentan en terneras que no logran diferenciar estos 

dos tipos de líquidos y los identifican o asocian como uno solo, la leche.

Si al momento de apartar la ternera del lado de la vaca, permitimos que esta tenga  acceso 

permsnente a agua , ya sea que la vayamos a criar en salacuna, balde estaca, lotes libres 

comunes o cualquiera que sea el sistema de crianza adoptado, ella diferenciará desde el 

principio la leche tibia que le estimula el reflejo de succión y el cierre de la gotera 

esofágica del agua fría que solamente consumirá cuando tenga sed o requiera humedecer 

el contenido del rumen, el cual en esas semanas comenzará a recibir concentrado.

De esta manera, la ternera consumirá únicamente el agua necesaria para su metabolismo 

y consumo adecuado de concentrado y esto se verá reflejado en un excelente desarrollo 

de la becerra medido en el crecimiento (alzada y ganancia de peso) como en el estado 

general de ella.

Por otro lado, cuando las terneras son criadas con acceso restringido al consumo de agua, 

se presentan varias situaciones indeseables que afectan el desarrollo de esta y por lo 

tanto su futuro desempeño productivo.

La primera situación es un bajo consumo de concentrado como consecuencia de una 

oferta insuficiente de agua, lo cual limitará el crecimiento de la ternera, afectará la 

digestión del grano en el aparato digestivo y puede ocasionar trastornos como 

impactaciones, timpanismos o retraso en el desarrollo del rumen.

La segunda es un consumo desbordado de agua cuando las terneras pasan del lote de 

leche a los lotes de recría o levante, donde estarán en lotes libres y con acceso al agua a 

voluntad. Este consumo desbordado durante los primeros días hace que las terneras 

sobrecarguen de líquido el rumen y se observarán con volumen abdominal exagerado.

Es importante destacar también la importancia de un adecuado programa de control de 

parásitos gastrointestinales y pulmonares desde los primeros meses de vida, lo cual nos 

garantizará conjuntamente con una buena alimentación, el desarrollo esperado de la 

becerra.

Compartir

OTRAS NOTAS DE ACTUALIDAD