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Bioseguridad en granjas porcícolas: ¿un sueño o una realidad?

Publicado el: 11 Aug 2014

La vida solamente puede entenderse mirando hacia atrás, pero solo puede vivirse mirando hacia adelante… Søren Kierkegaard (Filósofo danés, 1813 – 1855)

I. Introducción

Hace 11 años, en el Congreso de AMVEC, el MVZ Luis Olea, director de producción de una empresa porcícola en el noroeste de México, presentó una conferencia sobre bioseguridad, donde dijo: “… la salud de los cerdos es el activo más apreciado en la porcicultura, por lo que debemos estar preparados y comprometidos a preservarla…”. Ha transcurrido más de una década y parece que en lugar de avanzar, hemos retrocedido en términos de preservar la salud de los cerdos.

El prevenir la introducción de agentes productores de enfermedades es un reto continuo para los porcicultores, veterinarios y autoridades relacionadas con la salud animal.

Cuando una granja o un sitio son afectados por alguna enfermedad, el impacto devastará la salud de la piara y los activos del productor. Cuando una enfermedad externa sobrepasa las salvaguardas de la bioseguridad que se tienen a nivel de granja y a nivel de países, ciertamente se tendrá un efecto negativo en todos los productores de carne de cerdo, así como en la economía de la región.

II. Bioseguridad y su rol en las ganancias de una granja de cerdos

Como humanos, somos de manera natural criaturas que tenemos aversión a las pérdidas, por lo que además del menoscabo económico en las granjas afectadas, siempre hay un tremendo impacto emocional en los porcicultores y sus familias, así como en los veterinarios, empleados, y todas las personas involucradas en la cadena de producción. A finales de los 80s, tuvimos que luchar contra la famosa Enfermedad Misteriosa. Era un virus RNA nuevo, el cual nadie imaginaba lo devastador que sería para toda la industria porcina. Al principio, no sabíamos cómo controlar y prevenir más brotes de PRRS. Se contaba con varias estrategias disponibles, pero la mayoría eran demasiado difíciles para implementarse de manera efectiva a nivel de granja. Nadie disponía de las vacunas, ni de los protocolos correctos, ya que año tras año teníamos que esperar la siguiente ola de abortos, y todo el conjunto de problemas que se daban en la maternidad y la finalización. Han pasado más de 25 años de enormes pérdidas tanto productivas como financieras. Existen muchos estimados sobre el costo que la enfermedad ha tenido en la industria porcina de E.U.: $658 millones USD al año, y hasta $ 15.25 USD por cerdo de engorda. Por lo tanto, no hay duda de que PRRS ha sido la peor enfermedad que ha afectado a la industria porcina.

Actualmente, estamos teniendo problemas con otro virus RNA que ha destrozado la industria porcina de Norteamérica. La enfermedad ha tenido un enorme impacto en los EE.UU., con un estimado del 30% del hato de cerdas afectado, y pérdidas de más de siete millones de cerdos, hasta la fecha. El virus de la diarrea epidémica porcina (DEP) arrasó granjas en los EE.UU. y en México en el 2013, y está también presente en Canadá. Los brotes de la DEP han costado a la industria de EE.UU. más de $500 millones USD en menos de un año, y continúa teniendo implicaciones económicas. Mientras que hasta la fecha el impacto en Canadá ha sido mínimo, si el virus se generaliza, podría costar muchos millones de dólares, de acuerdo con la Dra. Julia Keenliside, una epidemióloga veterinaria del Departamento de Desarrollo Agrícola y Rural de la Universidad de Alberta. En una conferencia en México en diciembre pasado, el Dr. Matt Ackerman, concluyó que durante el brote de DEP, las pérdidas económicas calculadas fueron de alrededor de $65.00 USD por cerda inventariada y que la productividad fue afectada de tal manera que durante 3.2 a 3.6 semanas no se generaron cerdos destetados.

Es un hecho: la DEP está aquí y se quedará durante algún tiempo (¿para siempre?). En EE.UU., existen potencialmente cuatro nuevos virus porcinos en menos de un año (tres cepas de la DEP y una de DCV), con lo cual surgen las preguntas de ¿qué es lo que provoca que esto esté ocurriendo? ¿El siguiente virus hará que la DEP parezca insignificante? Por lo tanto, ¿cuánto tiempo nos tomará controlarlo? ¿Cómo debemos enfrentarlo? ¿Estamos dispuestos a padecer la pesadilla que sufrimos con PRRS? ¿Qué hemos aprendido de esas enfermedades tan devastadoras?

¿Existen protocolos fáciles para prevenir más brotes? ¿Cómo trabajaremos en equipo para proporcionar información y recomendaciones que nos ayuden a proteger la industria porcina?

Debemos tener en cuenta que la bioseguridad es muy subjetiva, aunque tratemos de hacerla objetiva.Por lo tanto, la manera como ejecutemos los protocolos de bioseguridad definirán el resultado de todos los asuntos relacionados con la salud porcina. La bioseguridad es la base de la salud en una granja porcina.

Definiciones de bioseguridad:

Bioseguridad es una palabra relativamente nueva en nuestro vocabulario, no se encuentra en muchos diccionarios. Su significado más amplio es literalmente la seguridad de los seres vivos.

Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua: No existe dicha descripción. Wikipedia: “La conservación de la salud de un individuo, incluyendo su hábitat natural”.

Saunders Comprehensive Veterinary Dictionary: “Seguridad contra la transmisión de enfermedades infecciosas, parásitos y plagas”.

Amass y Clark (en Consideraciones de bioseguridad para granjas de producción porcina. Swine Health Prod7(5): 217–228), la definen como “protección de una piara porcina de la introducción de agentes infecciosos (virales, bacterianos, fúngicos o parasitarios)”.

Los expertos de FAO/WB/OIE (2009) la definieron como “la implementación de medidas que reduzcan el riesgo de introducción y diseminación de agentes productores de enfermedades. Requiere que las personas adquieran actitudes y comportamientos para reducir el riesgoen todas las actividades que involucren animales domésticos, exóticos en cautiverio, fauna salvaje y sus productos”.

Por lo tanto, la bioseguridad puede ser definida como un grupo de medidas preventivas y procedimientos necesarios para proteger una población contra la introducción y diseminación de patógenos.

La meta principal de cualquier programa de bioseguridad es prevenir la introducción de patógenos a una piara. Es un reto continuo para los porcicultores y los veterinarios especialistas en cerdos. La manera más fácil de transmitir patógenos porcinos a una granja es introduciendo cerdos infectados. Por lo tanto, los protocolos de bioseguridad deben considerar cada uno de los factores que favorecen la introducción de patógenos.

Antes de establecer un programa de bioseguridad, necesitamos considerar que debido a que no todos los factores de riesgo estarán bajo control, debemos tener una lista con todos los puntos clave en los que tengamos los factores de riesgo con los que tengamos relación, y brindarles toda nuestra atención. De igual manera, debemos apoyar todas las acciones basadas en la investigación científica que apoyen nuestras propuestas. De lo contrario, solamente estaremos especulando. Finalmente y muy importante: debemos establecer un programa con el que todos se identifiquen, y que sea comprendido completamente por cada una de las personas involucradas en la cadena de producción porcina. Todo esto requerirá de entrenamiento continuo y un seguimiento durante las 24 horas los 7 días a la semana.

III. ¿Contra qué necesitamos estar bioasegurados?

De acuerdo con los conocimientos actuales sobre bioseguridad en la industria porcina, hay factores bien comprendidos, pero algunas veces estos principios básicos no son aplicados a nivel de granja. Como consecuencia de los recientes brotes devastadores de DEP, parecería que necesitamos comenzar de nuevo con una estrategia de bioseguridad completamente nueva, y un paso clave es el establecimiento de más investigación relacionada con la manera en la que debemos proteger nuestras granjas de las amenazas presentes y futuras a la salud porcina.

Principales patógenos de los cerdos

Normalmente los cerdos son afectados por tres patógenos principales: parásitos, bacterias y virus. Los cerdos pueden actuar como huéspedes para una variedad de otras formas de vida, desde la relativamente larga Taenia solium la cual puede crecer hasta 7 m, hasta el pequeño Circovirus, el cual únicamente mide 17 nm de diámetro.

Bajo circunstancias normales, la mayoría de los patógenos no dañan al huésped, porque los patógenos viven en armonía con el cerdo. Los organismos patógenos son solo un componente menor de la flora normal que habita en el cerdo y en su ambiente. Las bacterias son la principal forma de vida en la tierra, y viven en todos los ambientes en los cuales es posible que haya vida. Los cerdos serían incapaces de vivir sin la presencia de bacterias, ya que muchas son vitales para la digestión del alimento y son necesarias para proteger la piel del cerdo, así como las superficies intestinales del daño de otras bacterias y de parásitos.

Mientras que la gran mayoría de las bacterias son benéficas o no son dañinas para los cerdos, una pequeña minoría puede provocar enfermedades.

¿Cómo es que los virus provocan enfermedades? Son organismos muy pequeños, y la palabra virus significa “filtrable”. Los virus no pueden replicarse por ellos mismos, ya que requieren de otros organismos vivos para ello. Se clasifican en dos tipos principales dependiendo de su material genético: los virus DNA tienen un material genético similar al de nuestros cromosomas (el material genético necesita transformarse en RNA para sintetizar proteínas) y los virus RNA, los cuales su material genético está en forma del RNA que sintetiza las proteínas.

¿Existen cosas más pequeñas que los virus? Las enfermedades provocadas por los priones: la enfermedad Creutzfeldt-Jakob (CJD) en humanos y la encefalopatía espongiforme bovina (BSE) en el ganado bovino, son ejemplos de enfermedades en las cuales el agente infeccioso no contiene ningún material genético, y parece estar compuesto únicamente de lípidos y proteínas. Estas enfermedades no han sido encontradas en ninguna granja porcina en el mundo.

Principales enfermedades de los cerdos en el continente Americano

Existen enfermedades que afectan a los cerdos en temporadas específicas de su vida. Esto es de gran ayuda para lograr un diagnóstico con respecto a la posible causa de los signos clínicos.

Sin embargo, hay enfermedades con las cuales no hemos lidiado por décadas, y existen otras que nunca han aparecido en nuestros países, pero podrían aparecer tarde o temprano. Necesitamos estar alertas de dichas amenazas potenciales y dejar de pensar que dichas enfermedades devastadoras nunca llegarán a nuestras granjas.

Enfermedades de los cerdos de notificación obligatoria (2014) a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE)

El control exitoso de las epidemias, enfermedades de humanos o animales, depende de un rápido acceso a información completa de la situación nacional de las enfermedades. Actualmente, las personas y las cosas recorren largas distancias en muy poco tiempo, lo cual crea enormes retos que demandan eficiencia y una rápida respuesta por parte tanto de salud pública como de las autoridades veterinarias.

Para asegurar una respuesta en tiempo, las enfermedades deberán notificarse inmediatamente y de una manera transparente. La notificación de enfermedades puede tener un impacto negativo en el desempeño económico de un país (por ejemplo causando pérdidas en las exportaciones o desalentando el turismo). Sin embargo, la nueva tecnología de la información y sus prácticas, hacen difícil que los gobiernos oculten la ocurrencia de enfermedades de reporte obligatorio. La credibilidad de un país debe basarse en la notificación oportuna y precisa de enfermedades, lo cual también brinda a un gobierno una mejor posición de contener una enfermedad, en comparación con la situación en la cual primero tiene que defender una falla para cumplir con obligaciones internacionales. Volver a lograr una credibilidad cuando es del dominio público que el país falló en el cumplimiento de las normas internacionales, es un proceso costoso, que requiere de mucho tiempo, y puede ser muy arriesgado políticamente. Durante muchos años, la OIE ha contado con dos listas (A y B) de enfermedades de reporte obligatorio:

Lista A

Enfermedades contagiosas que tienen el potencial de diseminarse rápidamente sin importar las fronteras nacionales, que son de serias consecuencias socioeconómicas o de salud pública, y que tienen suma importancia en el comercio internacional de animales y sus derivados: Peste porcina africana, peste porcina clásica, fiebre aftosa, peste bovina, enfermedad vesicular porcina y estomatitis vesicular.

Lista B

Antrax, enfermedad de Aujeszky, equinococosis, cowdriosis, leptospirosis, gusano barrenador del ganado ( Cochliomyia hominivorax), gusano barrenador del Ganado de oriente medio ( Chrysomya bezziana) paratuberculosis, fiebre Q, rabia, triquinela, rinitis atrófica porcina, encefalomielitis por enterovirus, brucelosis porcina, cistisercosis porcina, PRRS y gastroenteritis transmisible.

Para el 2006, la OIE estableció una sola lista de enfermedades de reporte obligatorio de animales terrestres y acuáticos para reemplazar las listas A y B.La lista actual se menciona a continuación: Enfermedades de varias especies, infecciones e infestaciones: antrax, fiebre catarral ovina o lengua azul, brucelosis, ( Brucellaabortus), brucelosis ( Brucella melitensis), brucelosis ( Brucella suis), fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, enfermedad hemorrágica epizoótica, encefalomielitis equina del oeste, fiebre aftosa, cowdriosis, enfermedad de Aujeszky, Echinococcusgranulosus, Echinococcus multilocularis, rabia, peste bovina, Trichinellaspp., encefalitis japonesa, gusano barrenador del ganado ( Cochliomyia hominivorax), gusano barrenador del medio oriente ( Chrysomya bezziana), fiebre Q, paratuberculosis, fiebre del valle del Rift, ( Trypanosoma evansi), tularemia, estomatitis vesicular y fiebre del Nilo occidental.

Enfermedades e infecciones de los cerdos:

Peste porcina Africana, peste porcina clásica, virus de la enfermedad de Nipah, PRRS, cisticercosis porcina, enfermedad vesicular porcina y gastroenteritis transmisible.

¿Cuál es la importancia y la utilidad de una sola lista?

El objetivo de tener una sola lista fue estar en la misma línea con la terminología del Acuerdo Sanitario y Fitosanitario de la Organización Mundial del Comercio, clasificando las enfermedades como peligros específicos, y dando a todas las enfermedades el mismo grado de importancia en el comercio internacional. La lista se revisa de manera regular, y en caso de modificaciones adoptadas por la Asamblea Mundial de Delegados en su Sesión General anual, la nueva lista se hace efectiva el 1° de enero del año siguiente.

El establecer y mantener un estatus libre de enfermedades a través de un país es la meta final de los países miembros de la OIE. Sin embargo, dada la dificultad para hacerlo en todo un territorio, especialmente para enfermedades altamente contagiosas, existen beneficios para los países miembros, relacionados con el establecimiento y el mantenimiento de los compartimientos para el propósito del control de enfermedades y/o el comercio internacional. Los miembros de la OIE tienen la posibilidad de autodeclarar su país o una zona dentro de su país como libre de enfermedades listadas por la OIE distintas a aquellas enfermedades para las cuales la OIE ha puesto en marcha un procedimiento específico para el reconocimiento oficial del estatus de enfermedades como: la peste equina, la encefalopatía espongiforme bovina, la peste porcina clásica, la pleuroneumonía contagiosa bovina, la fiebre aftosa y la peste de los pequeños rumiantes. La autodeclaración se hace bajo la completa responsabilidad del país miembro involucrado. La OIE no es responsable de imprecisiones en autodeclaraciones relacionadas con el estatus de un país o una zona o por cambios subsecuentes en el estatus. ¿Cuáles son las principales amenazas a una granja de cerdos específica?

1. Ruta Directa de Contaminación

Cerdos vivos de una fuente doméstica Semen y embriones de una fuente doméstica Cerdos vivos, semen y embriones de otro país.

2. Ruta Indirecta de Contaminación

Transporte de animales que llegan a la granja Transporte de animales que salen de la granja Cerdos muertos Personas Aerosoles Productos cárnicos (para consumo humano) Plagas, aves e insectos Otros animales domésticos distintos a los cerdos Fauna silvestre Fomites Alimento y cama Agua Equipo médico y farmacéutico Excrementos sólidos y líquidos Desechos distintos a las heces

Actualmente existen herramientas efectivas que nos ayudan a evaluar los protocolos de bioseguridad y/o a desarrollar otros nuevos para evitar riesgos y demostrar mejorías en la bioseguridad con el tiempo, que nos ayudan a justificar los gastos en recursos y medidas para mejorar la bioseguridad. Uno de ellos es el Programa de Evaluación de Riesgos de Enfermedades de los Animales Domésticos (PADRAP por sus siglas en inglés), proporcionado y coordinado por el Colegio de Medicina Veterinaria de la Universidad Estatal de Iowa. El PADRAP es una iniciativa con sustento epidemiológico, creada para ayudar a los veterinarios a manejar los riesgos de enfermedad que enfrenta la industria porcina. Ofrece un conjunto de cuestionarios de evaluación de riesgos, bases de datos y reportes para medir y comparar los riesgos de enfermedades. Actualmente existen dos evaluaciones de riesgos disponibles en el PADRAP: Evaluación de Riesgos de PRRS para la piara reproductora y la Evaluación de Riesgos de PRRS para los cerdos de línea (destete-finalización). El PADRAP está diseñado para adaptar fácilmente evaluaciones de riesgos de otras enfermedades de los cerdos, otras etapas de producción e incluso, otras especies.

¿Cómo entran los patógenos a nuestras granjas?

La principal función de la bioseguridad es evitar que los microorganismos patógenos entren a las granjas. Por lo tanto, es de suma importancia para todos los miembros del equipo de salud de la granja, tomar en cuenta qué tan fácil es que un microorganismo patógeno se introduzca a la misma. Todos deben estar de acuerdo y adherirse a cualquier plan de bioseguridad y se debe asegurar que las visitas comprendan todas las reglas y sigan cada uno de los puntos de los protocolos establecidos.

El estimar la distancia que un patógeno pueda viajar siempre es difícil. Algunos organismos patógenos como Escherichia coliy Salmonella son ubicuos. Otros pueden moverse debido a que están presentes en la fauna silvestre, y su movimiento depende de estos animales. Es de notar que todos los organismos patógenos pueden ser diseminados por los cerdos, y por lo tanto el movimiento de cerdos salvajes transmitirá el patógeno en todo su ámbito. Además, los organismos que habitan en las heces y los que son resistentes al ambiente (que son estacionales) pueden ser transmitidos en grandes distancias. En el caso de PRRS, por ejemplo, cuando las temperaturas disminuyen por debajo de los 0°C, el virus sobrevive en heces congeladas adheridas a la botas o a vehículos, potencialmente por cientos de kilómetros.

Es interesante que los patógenos como Actinobacillus pleuropneumoniaeno se mueven muy lejos de los cerdos, y sin embargo están presentes en muchas granjas. Una ruta de entrada de enfermedades a la granja es por medio de la introducción de material genético. La tecnología moderna ha mejorado el estado de salud de las piaras de pie de cría, produciendo cerdos sin inmunidad adquirida a varios organismos patógenos. El riesgo de introducir enfermedades vía nuevo material genético se ve aumentado en estas piaras inmunológicamente vírgenes. Ningún método de introducción de material genético impide la posibilidad de introducir patógenos de una granja a otra. Por lo tanto, como veterinarios debemos conocer los riesgos y las opciones disponibles para prevenir la introducción de cualquier enfermedad. Consecuentemente, para dicho propósito, se recomienda que los porciultores y los veterinarios desarrollen protocolos de bioseguridad específicos para cada granja. Actualmente, el material genético puede ser introducido a una granja de cualquiera de las siguientes maneras: animales vivos (de distintas edades), y vía semen (fresco diluido o congelado para descongelar). La transferencia de embriones como procedimiento comercial, aún no está disponible para las granjas porcícolas.

Animales vivos: La introducción de animales vivos, es uno de los mayores riesgos de transmisión de enfermedades. Es esencial asegurar que todo animal reproductor que entre a una granja no sea fuente de transmisión de ningún microorganismo patógeno nuevo. Actualmente, las empresas de genética monitorean con precisión la salud y los microorganismos patógenos presentes (o ausentes) en sus granjas. Los animales nuevos deberán tenerse en cuarentenas separadas de la granja de pie de cría y siguiendo un programa “todo dentro/todo fuera”. Esas instalaciones deberán estar lo suficientemente lejos para protegerla de cualquier patógeno específico. Todos estos requerimientos pueden ser extremadamente difíciles de alcanzar, por lo que siempre hay un riesgo en potencia.

Semen: Además de la introducción de mejora genética a las poblaciones de cerdos, el control de enfermedades de transmisión sexual ha sido una de las razones más convincentes para implementar la inseminación artificial (IA) en la industria porcina comercial. Debido a diferencias importantes relacionadas con la patogenicidad, las consecuencias económicas de las enfermedades de los cerdos, la localización geográfica y los parámetros epidemiológicos, los distintos patógenos tienen diferentes niveles de importancia. La IA puede disminuir estos riesgos, sin embargo, la bioseguridad sigue siendo muy importante debido a que los virus y las bacterias pueden transmitirse de sementales a hembras por medio del semen.

Parvovirus, PCV2, PRRSV, Brucellasuis, y PRV han sido aislados del semen de verracos infectados. Se ha reportado el hallazgo de otros agentes en el semen, o su transmisión por medio de la IA. Se ha informado de la presencia de diversos virus en el semen, particularmente durante la fase virémica de las enfermedades. Algunos de ellos como los de fiebre aftosa, PRRS, enfermedad vesicular porcina, parvovirus porcino, influenza porcina, picornavirus, adenovirus, cytomegalovirus, enterovirus, encefalitis japonesa, enfermedad de Aujezky, fiebre porcina clásica (cólera porcino), circovirus porcino tipo II, fiebre porcina Africana y reovirus, son de particular importancia, y el realizar un monitoreo efectivo en los sementales antes de su ingreso y durante su estancia en las postas o estaciones de IA es de vital importancia. Se pueden utilizar varios métodos para detectar estos virus en los animales, o incluso directamente en las dosis de semen. El cultivo celular, ELISA y PCR son métodos precisos y muy utilizados. Debido al alto riesgo de diseminación de enfermedades mediante la IA, el objetivo de cualquier Centro de Transferencia Genética (CTG) o Posta de Sementales, es proporcionar dosis de semen libres de microorganismos patógenos.

En cuanto a las bacterias, se ha informado que algunas se transmiten en el semen: Actinobaculum (Eubacterium) suis, Brucella suis, Leptospira spp., Mycoplasmaspp., E. coli, Streptococcus spp., Klebsiella spp., Staphylococcus spp., Citrobacter spp., Pseudomonas spp., Proteus spp., Micrococcus spp., Serratiaspp., Bacillus spp., Enterobacter spp., Acrobacter spp., y Bordetella spp.Todas se pueden controlar efectivamente con el uso de los antibióticos adecuados.

Actualmente, la inseminación artificial es mucho más segura que hace 30 años, porque todos los sementales que ingresan a una Posta o CTG, son sometidos a estrictos protocolos de pruebas utilizando la tecnología de biología molecular más avanzada.

Otras formas de diseminación de microorganismos patógenos

Aerosoles

La transmisión de los microorganismos patógenos mediante aerosoles es difícil de documentar e investigar, debido a muchas variables sobre las cuales no se tiene control. Además, los estudios cuidadosamente controlados no reflejan las condiciones de campo. Algunos ejemplos de microorganismos patógenos transmitidos vía aerosoles son: Actinobacillus pleuropneumoniae(serotipo 1), fiebre aftosa (FMDV), fiebre porcina clásica (CSFV), PRRS, Mycoplasma hyopneumoniae, enfermedad de Aujeszky, influenza porcina (SIV), exantema vesicular (VEV) y enfermedad vesicular porcina (SVDV). La literatura sugiere que A. pleuropneumoniae, HCV, PRRSV, y SVDV pueden ser transmitidas vía aerosoles, en distancias pequeñas, mientras que FMDV, M. hyopneumoniaey la enfermedad de Aujeszky pueden ser transmitidas vía aerosoles en distancias largas.

Roedores

El estado de portadorde varios microorganismos en los roedores ha sido bien documentado; sin embargo, falta investigación referente a la posibilidad de que los roedores transmitan microorganismos patógenos. Bordetella bronchiseptica, E. coli, Leptospiraspp., rotavirus , Salmonellaspp., T. gondii, y B. hyodysenteriaehan sido aislados de ratas y/o ratones. Ni el virus de la enfermedad de Aujeszky, ni el virus del PRRS han sido aislados de roedores en granjas endémicas. Se ha demostrado la transmisión roedor-cerdo de B. hyodysenteriae bajo condiciones de laboratorio; sin embargo, la transmisión por esta vía en campo no ha sido confirmada.

Moscas, mosquitos y garrapatas

Los insectos pueden ser vectores potenciales de patógenos porcinos entre granjas. Se ha demostrado que las moscas viajan 1.5 km entre granjas. La mayoría de las evidencias de los insectos como transmisores o vectores de microorganismos patógenos es experimental. La transmisión de ASFV, E. suis, HCV, PRV, S. suis, viruela porcina y TGEV ha sido documentada bajo condiciones de laboratorio. Se ha reportado la infección natural de insectos con ASFV y TGE en granjas con la enfermedad enzoótica.

Aves

La transmisión natural de enfermedades por aves a los cerdos no ha sido documentada. B. bronchiseptica y Mycobacterium aviumfueron aislados de animales atrapados en instalaciones que tenían cerdos infectados. Existen evidencias que HCV, PRRSV, y TGEV son transmisibles de aves a cerdos bajo condiciones experimentales.

Animales domésticos y fauna silvestre

Aunque es aparentemente probable, no existen pruebas definitivas de que los microorganismos patógenos puedan ser transmitidos de animales domésticos y fauna silvestre a los cerdos. Sin embargo, como precaución, una cerca perimetral será de utilidad para evitar la entrada de animales domésticos extraviados o de fauna silvestre a las instalaciones de los cerdos. La cerca perimetral no es una protección suficiente contra mapaches. Brachyspira hyodysenteriaey Brucella suis fueron aisladas de perros en contacto con cerdos infectados. B. suis, Leptospira interrogans y PRV fueron aislados de fauna silvestre distinta a los cerdos atrapada en instalaciones con cerdos infectados. El virus de la enfermedad de Aujeszky se transmitió a cerdos bajo condiciones experimentales alimentándolos con vísceras de mapaches infectados. El rol de la fauna silvestre en la transmisión de Streptococcus suisse desconoce, aunque muchas especies distintas a los porcinos pueden infectarse con S. suis. Los oocistos en las heces de gato pueden ser la fuente de contaminación para los cerdos con Toxoplasma gondii.

Alimento

Algunos estudios han detectado microorganismos patógenos en el alimento de los cerdos. El número de organismos detectados probablemente es demasiado pequeño para provocar infecciones en los cerdos que lo consuman, pero el riesgo de infección no se conoce. A la fecha, oocistos de T. gondiiy cepas de Salmonella fueron los únicos microorganismos al parecer aislados de alimento de cerdos. La investigación no ha probado que los microorganismos patógenos pueden ser transmitidos mediante alimento contaminado. Ahora que se han confirmado casos de DEP en granjas de Ontario, el enfoque ha sido en saber cómo entró a Canadá. La Agencia de Inspección de Alimentos de Canadá (CFIA por sus siglas en inglés) ha llevado a cabo pruebas científicas para determinar si el alimento puede ser un factor que haya contribuido a la situación actual de la DEP. Las pruebas han demostrado que el virus de la DEP estuvo presente en muestras de plasma porcino originarias de los EE.UU. obtenidas de un fabricante de alimentos. Este plasma porcino se utilizó como ingrediente en los pellets producidos por la empresa. En un bioensayo realizado con cerdos, se determinó que el plasma porcino contenía el virus de la DEP capaz de producir la enfermedad en los cerdos.

Vehículos

El riesgo de la transmisión de microorganismos patógenos por vehículos contaminados no había sido bien investigado. La creencia común era que los microorganismos pueden ser transportados en el chasís de los vehículos, o en heces en las llantas. Hasta los devastadores brotes de DEP, no había pruebas que demostraran que los patógenos pudieran transmitirse por medio de vehículos contaminados. Existía cierta evidencia que indicaba que A. pleuropneumoniaey S. suis podían ser transmitidos por esta vía. En cuanto a la transmisión del virus de la DEP, se sabe que el movimiento de cerdos y camiones, junto con la posible contaminación de los corrales y rampas de descarga de los camiones y los lavados públicos de camiones son las principales fuentes de infección.

Personal y visitas

El flujo de personas hacia y desde las unidades de producción, es un asunto que debe ser considerado como prioritario en un sistema de bioseguridad. Sin embargo, se tiene poca investigación disponible para apoyar las políticas comunes relacionadas con el movimiento de personas. El tiempo de cuarentena entre las visitas de personas a una granja es un tema controversial. La mayoría de las granjas tienen como regla que las visitas deberán estar libres de exposición a cerdos de 24 a 48 horas antes de entrar.

Centros de investigación de enfermedades como el Plum Island, en los EE.UU., tienen tiempos de cuarentena que van de 48 a 168 horas. La literatura científica incluye pocas publicaciones que describen la transmisión de patógenos porcinos. En un artículo (Sellers, et al.), se tomaron muestras de personas que habían estado en contacto con animales infectados con FMDV, y se aisló una mayor cantidad de virus de la nariz que de la boca. Se aisló un virus de la nariz de una persona a las 28 horas, pero no se aisló después de las 48 horas. Los resultados de este estudio parecen ser el origen para la “regla de las 48 horas” utilizada por varios porcicultores, aunque varios virus y bacterias podrían ser hospedados por periodos de tiempo mayores o menores en los humanos.

El bañarse o no antes de entrar a una granja es otro tema controversial. Una política de baño asegura que la ropa contaminada no se introduzca a la granja y desmotiva a las visitas. No se encontró ningún artículo sobre los efectos del baño en el transporte de bacterias y virus; sin embargo, los resultados de publicaciones sobre el lavado de manos podría ayudar en las decisiones relacionadas con el baño: tanto con 10 segundos como con 3 minutos de lavado, se redujo el número de bacterias inoculadas artificialmente 10 veces; sin embargo, menos de la mitad de las bacterias que ocurren de manera natural fueron removidas. El lavado aumentó el conteo bacteriano en manos previamente desinfectadas con 70% de alcohol. Se necesita llevar a cabo investigación relacionada con el rol de la higiene personal en la transmisión de los patógenos porcinos. Los tapetes sanitarios son normalmente utilizados en las áreas de transición entre grupos de cerdos para prevenir la transmisión de enfermedades. No se han publicado reportes relacionados con el uso efectivo de tapetes sanitarios.

Supervivencia de los microorganismos patógenos

Los cerdos clínicamente sanos y enfermos eliminan bacterias y virus en secreciones y excreciones. Los propios cerdos con sus desechos son los que a final de cuentas contaminan las instalaciones de producción. Existen algunos reportes relacionados con el potencial de la diseminación de enfermedades mediante el contacto con instalaciones contaminadas, heces, agua, suelo, etc.

El parvovirus porcino y el rotavirus porcino sobrevivieron durante periodos prolongados de tiempo en instalaciones donde no había cerdos. El Streptococcussuis sobrevivió durante periodos cortos de tiempo en el piso. Huevos de Trichuris suissobrevivieron durante años en praderas. Ascarissuum, B. hyodysenteriae, y PRV sobrevivieron por periodos de tiempo variables en heces. Muestras de Mycoplasma hyopneumoniaefueron recuperadas de agua inoculada experimentalmente hasta por 31 días. El proceso de composta de cadáveres pareció ser suficiente para matar E. rhusiopathiaey el virus de la enfermedad de Aujezky.

Limpieza y desinfección

La limpieza, la desinfección y el secado de las instalaciones y equipo, son procesos de vital importancia para el control de las enfermedades. La limpieza elimina la materia orgánica que puede anular el efecto de los desinfectantes. Los desinfectantes reducen o eliminan la biocontaminación de la unidad, disminuyendo la carga de virus y bacterias que se acumulan con el tiempo. El secado es importante debido a que la desecación mata varios organismos. La eficacia de un programa de limpieza y desinfección puede determinarse tomando muestras del piso o del equipo y realizando cultivos después de una correcta limpieza y secado del área. La mayoría de los estudios sobre la eficacia de la desinfección en la supervivencia de patógenos porcinos específicos se llevaron a cabo bajo condiciones de supervivencia óptima para los patógenos (por ejemplo, cultivo celular o cultivo bacteriano) libre de contaminación con heces; por lo tanto, los resultados de laboratorio pueden no reflejar la eficacia en campo. Generalmente, los virus que tienen envoltura lipídica y las bacterias Gram positivas son los más sensibles a los desinfectantes. Los hongos y las bacterias Gram negativas no esporuladas son generalmente más resistentes. Los virus que carecen de envoltura, las micobacterias y las esporas bacterianas son los más resistentes a los desinfectantes.

IV: ¿En dónde hemos fallado y qué debemos hacer para corregirlo?

Una idea brillante mal implementada casi siempre es menos exitosa que una idea mediocre ejecutada de manera entusiasta. Ralph Lazarus (empresario de los EE.UU., 1914 – 1988).

La bioseguridad se ha convertido en un asunto clave para mantener la salud de las piaras. Desafortunadamente, el campo de la bioseguridad no ha sido bien investigado, y lo peor de todo es que no hemos sido capaces de aplicar, a nivel de granja, lo que bien se sabe que prevendrá la introducción de enfermedades. Ahora con los brotes de PED, todos los aspectos de la bioseguridad necesitan ser reexaminados para poder ser implementados. Si estamos planeando establecer un programa de bioseguridad adecuado, necesitamos considerar los siguientes puntos:

1. La ruta directa de contaminación

2. La ruta indirecta de contaminación

3. Manejo sanitario en la granja y consideraciones regionales

1. Ruta de Contaminación

a). Cerdos vivos de una fuente doméstica: Debemos limitar el riesgo de introducir patógenos por medio de cerdos vivos entrantes de una fuente doméstica. Los cerdos vivos son una importante fuente potencial de patógenos.

b). Semen y embriones de una fuente doméstica: Hay que reducir el riesgo de introducir enfermedades endémicas y emergentes a la piara hato por medio de semen y embriones de una fuente doméstica. Algunos patógenos como PRRS pueden ser transmitidos por medio del semen.

c). Cerdos vivos, semen y embriones de otros países: Debemos reducir el riesgo de la introducción de enfermedades endémicas, patógenos emergentes y enfermedades por medio de semen de cerdos vivos y embriones de otros países. Además de los requerimientos legales para la importación, es prioridad investigar el estado de las enfermedades endémicas de la granja de origen y su estado con relación a nuevas enfermedades que podrían ser introducidas al país.

2. Ruta indirecta de contaminación

Se refiere a la transmisión de patógenos entre cerdos infectados y no infectados por medio de vectores y fomites.

a). Transporte entrante de animales: Prevenga la introducción de patógenos por medio del transporte entrante. Cada vez que los animales se mueven hacia un sitio, hay riesgos asociados de introducción y diseminación de patógenos a partir de vehículos contaminados.

Los camiones son el segundo mayor riesgo asociado en las granjas porcinas (después de los cerdos), porque si no se limpian y desinfectan adecuadamente actuarán como un vehículo de transporte de heces, saliva, orina, etc. de un lugar (un rastro, por ejemplo) a otro. Se ha demostrado que los patógenos pueden moverse fácilmente en estos materiales de los cerdos. La introducción de la DEP a Norteamérica hizo que surgieran muchas preguntas sobre cómo esta enfermedad se disemina a través de toda la industria. Dado que se sabe que esta enfermedad se transmite de manera fecal-oral, una de las preocupaciones fue el diseminarla por medio de los camiones que entran a las granjas provenientes de rastros y empacadoras.

b). Transporte saliente de animales: Prevenga la diseminación de patógenos mediante el transporte saliente. Los vehículos de transporte contaminados son una fuente de patógenos tanto para el sitio de embarque como para el sitio donde se reciben. Muchas granjas y sistemas de producción necesitan que los camiones sean lavados y desinfectados antes de salir, pero esta práctica no siempre se realiza para ahorrarse el costo y el tiempo requeridos para llevarlo a cabo de manera correcta.

c). Animales muertos: Prevenga la contaminación y la diseminación de patógenos manejando, almacenando y eliminando la mortalidad de acuerdo a las legislaciones vigentes y a las buenas prácticas de bioseguridad. La mortalidad representa una fuente de patógenos para los animales vivos y otras granjas. De manera ideal, se deberá diseñar un sistema de composta para deshacerse de cualquier animal muerto. Los cadáveres bien preparados se convertirán totalmente en composta en tres meses.

d). Personas: Prevenga la transmisión de patógenos por medio de las personas que se mueven hacia, entre y a partir de la granja. Todos los empleados, proveedores de servicios esenciales y visitas nacionales y extranjeras pueden transportar patógenos en las botas, ropa y en el cuerpo, y ser portadores de patógenos.

e). Aerosoles: Minimice el riesgo de la entrada o salida de patógenos transportados en el aire. Se ha documentado la transmisión de algunos organismos por esta vía, la cual es una importante vía de transmisión que debe ser considerada en áreas con una alta densidad de granjas para algunos patógenos nocivos como el virus del PRRS. La distancia segura entre granjas varía dependiendo del tamaño de la granja, la carga de patógenos, la resistencia de los patógenos a la desecación en el aire, las condiciones climáticas y la geografía local. Actualmente el aire filtrado es una excelente opción para los animales del pie de cría (cerdas y sementales) que se alojan en áreas densamente pobladas.

f). Producción de carne (para consumo humano): Asegúrese que los cerdos nos estén expuestos a productos cárnicos secos, curados y/o frescos (sin cocinar), ya que éstos representan un riesgo para la introducción de patógenos porque la carne puede seguir conteniendo patógenos si no ha sido correctamente procesada. Existe el riesgo de introducir enfermedades de animales presentes en otros países por medio de productos cárnicos.

g). Plagas, aves e insectos: Prevenga la diseminación de patógenos por medio del control efectivo de plagas nocivas (incluyendo aves, roedores e insectos). Las plagas pueden vivir en contacto cercano con los cerdos, y están involucradas en la transmisión de enfermedades endémicas a los cerdos. Cuando las aves, los insectos y las moscas buscan alimento, también entran en contacto con los cerdos, y pueden liberar material contaminado tanto en las heces (aves) como por medio de transmisión mecánica.

h). Otros animales domésticos: Mantenga a los cerdos separados de otros animales domésticos. Los perros y los gatos pueden diseminar enfermedades porcinas. Otros animales (por ejemplo el ganado bovino) pueden transportar enfermedades de animales extranjeros (como la fiebre aftosa). Otro tipo de animales y aves domésticas como los pollos pueden transmitir patógenos que provocan enfermedades.

i). Fauna Silvestre: Prevenga el contacto con fauna Silvestre. Los cerdos salvajes y los pueden albergar patógenos que afectan a los cerdos domésticos. La fauna silvestre (coyotes, etc.) y particularmente animales como el venado cola blanca, el bisonte, el alce y el caribú pueden infectarse con enfermedades foráneas (como fiebre aftosa).

j). Fomites: Herramientas, equipo y suministros. Prevenga la entrada y diseminación de patógenos de todos los materiales entrantes. Los materiales entrantes, incluyendo equipo y suministros pueden actuar como fómites, transportando patógenos hacia las granjas.

k). Alimento y material de cama: Limite el riesgo de contaminación por patógenos por medio de la entrada y almacenamiento de alimento y material de cama (propio o adquirido), ya que pueden ser contaminados directa o indirectamente por insectos, roedores o fauna silvestre y otras especies en cualquier etapa.

l). Agua: Suministre agua potable y prevenga la contaminación de los sistemas hidráulicos. El sistema hidráulico (fuente de agua, suministro y tratamiento) puede ser una fuente de patógenos. Medidas de prevención y control pueden disminuir, si no es que eliminar el riesgo. Las fuentes de agua que son susceptibles a la contaminación con patógenos, incluyen aguas superficiales (por ejemplo charcos, depósitos, estanques, lagos y ríos), aguas subterráneas y sistemas de recolección de agua de lluvia. Los sistemas de aguas superficiales son un riesgo significativamente más alto para la introducción de organismos infecciosos y substancias indeseables, y no se recomienda su uso sin tener un sistema de tratamiento

m). Medicamentos y equipo médico: Asegúrese que las vacunas, los medicamentos y el equipo sean seleccionados, utilizados, almacenados y eliminados como se indica en sus etiquetas.

n). Heces sólidas y líquidas: Recolecte, almacene, mueva y elimine las heces de tal manera que se minimice el riesgo de diseminación de cualquier organismo que pueda causar enfermedades. Las heces pueden ser una fuente de patógenos altamente riesgosa. Los patógenos en las heces pueden diseminarse por contacto directo, por medio del aire, o en personas, equipo y vehículos. Planee y controle el manejo de las heces de acuerdo con las regulaciones gubernamentales.

o). Desechos distintos a las heces: Almacene y elimine los desechos de la granja de tal manera que se prevenga o controle el riesgo de contaminación por patógenos. Si los desechos no se almacenan de manera apropiada, pueden ser un riesgo para el hato, al atraer plagas y depredadores, los cuales pueden introducir enfermedades directa o indirectamente, mediante el movimiento de la basura contaminada a otras instalaciones.

3. Manejo de la salud en granjas y consideraciones regionales

a). Manejo de ganado enfermo: Minimice la diseminación de patógenos de animales enfermos dentro del sitio y a otros sitios dentro de la región. Los animales enfermos son la mayor fuente de patógenos que pueden infectar animales sanos. Las medidas y los procedimientos de bioseguridad deben ser adaptados al estado de salud de la piara.

b). Estrategia de inmunización de los cerdos: Asegure una inmunización efectiva de toda la piara. Las estrategias de inmunización son importantes para reducir el brote y la diseminación de la enfermedad.

En resumen, necesitamos un programa de bioseguridad regional a nivel de granja que ayude a lograr los objetivos estratégicos de la bioexclusión, bioconfinamiento y biomanejo de los patógenos de los cerdos y las zoonosis. Dicho programa debe establecer las Mejores Prácticas de Manejo de la Bioseguridad (MPMB) que permitirán a todos los porcicultores, en el momento apropiado, desarrollar las mejores prácticas de manejo específicas para cada tipo de granja y sistema de producción.

Se aplicará un estándar de bioseguridad a nivel de granja para todos los tipos de producción porcina, incluyendo intensiva y extensiva, y piaras grandes o pequeñas. El alcance cubrirá las áreas de reproducción, maternidad, destete y engorda, hasta la venta, y reconoce que muchas granjas en una región son parte de un sistema de producción más grande de varios sitios con estatus de salud y prácticas de bioseguridad comunes.

Consideraciones de bioseguridad para MPMB: Las medidas y los procedimientos aplicados a nivel de granja o sistema de producción para reducir el riesgo de introducción de patógenos y aquellos aplicados dentro de un sitio de producción para reducir el riesgo de diseminación de patógenos, pueden ser agrupados en los siguientes principios generales:

a). Segregación: Es la aplicación de barreras (físicas, separación temporal de actividades y procedimientos) para limitar el riesgo que patógenos de animales infectados y de material contaminado ingresen a un sitio no infectado o a un grupo de animales.

b). Saneamiento: Se describe como limpieza y lavado para remover material orgánico visible, y posterior desinfección y secado con el fin de reducir y/o inactivar patógenos.

c). Manejo del Flujo: Son las acciones tomadas para prevenir la contaminación cruzada de cerdos no infectados mediante la organización en el flujo de cerdos, personas y material dentro de una granja o un sistema de producción.

d). Registros: Por supuesto, se requiere la documentación para apoyar la aplicación de las MPMB, el entrenamiento y el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad. Se puede llevar a cabo un proceso de verificación por medio de inspectores externos o internos o por medio de una auditoría independiente, y es importante confirmar que se apliquen las mejores prácticas de manejo de la bioseguridad.

V. Conclusiones

En menos de un año, han ocurrido un conjunto de sucesos sorprendentes en la industria porcina, debido a los cuales han surgido una serie de preocupaciones para los porcicultores y los veterinarios, así como para las autoridades estatales y federales en Norteamérica.

El virus de la diarrea epidémica porcina (PEDv), ha creado una conciencia sobre las fortalezas y las debilidades de los programas de bioseguridad. Existe un enorme problema en relación a las estrategias de bioseguridad de la industria porcina, las cuales son propensas a errores. Se han escrito muchos manuscritos en donde se remarcan los riesgos de la introducción de nueva genética. Otros riesgos de bioseguridad revisados incluyen la transmisión de patógenos mediante aerosoles, aves, insectos, animales distintos a los cerdos y vehículos; también la supervivencia de los patógenos en cerdos muertos, haces, agua y suelo. Muchas decisiones relacionadas con los protocolos de bioseguridad en las unidades de producción de cerdos, actualmente están basadas en la experiencia y la opinión de los porcicultores y los veterinarios, pero no en hechos científicos. Consecuentemente, se necesita investigación en muchas áreas para validar los protocolos actuales o para desarrollar nuevas medidas científicamente basadas para la industria porcícola.

Dentro del pilar de la bioseguridad, un importante primer paso podría ser el desarrollo y la implementación de un programa de bioseguridad regional a nivel de granja y las mejores prácticas de manejo.

11/8/14   |   Joaquín Becerril, tomado de http://www.porcicultura.com/porcicultura/home/articulos_int.asp?cve_art=1215

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